Un intruso puede permanecer durante meses dentro de la infraestructura de una entidad financiera sin ser detectado, una tendencia donde los atacantes están apostando por accesos silenciosos para explorar sistemas y escalar privilegios antes de ejecutar un ataque, advierten desde Banco Falabella Perú.
Este tipo de intrusiones representa un desafío para las entidades financieras porque, al no generar comportamientos anómalos desde el inicio, pueden pasar inadvertidas por los controles tradicionales de seguridad.

